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Performance colectiva de lecturas: ‘Dicen Guerrilleras en lenguas’ Relecturas y reverberancias con ‘Las Guerrilleras’ de Wittig

VIERNES 22 DE SEPTIEMBRE 21.15 hs. EL CULTURAL SAN MARTÍN. Sala Graciela Borges

 

Es una convocatoria abierta a: 

evocar en un mismo espacio tiempo, colectivo, aquellas palabras, lecturas y reverberaciones que surgieron y que siguen surgiendo con la lectura de ‘Las Guerrilleras’ (1969) de Monique Wittig. 

 

Que tiene como excusa: 

realizar un ritual colectivo para acoger a ‘Oriana’, una representación audiovisual experimental de Beatriz Santiago Muñoz, una suerte de experiencia colectiva coral de ‘Las Guerrilleras’ en un paisaje caribeño, por momentos una ficción especulativa que propone un ingreso de Wittig al mundo del cine. Un cine que huye de las pantallas y de las luces; que es experiencia en lo múltiple y en lo inclasificable. ‘Oriana’ una capa, un conjuro de imágenes y sonidos, la multiplicidad de lenguas para enunciar la fragilidad del habla y la suspensión del tiempo. 

 

Habrá:

una mesa de libros a compartir, un libro por fragmentar, una película a proyectar

 

Si querés, podés traer:

tus propias evocaciones para compartir

“lo que se deja sin describir, puede crear una imagen del mundo, una manera de estar en el mundo distinta” 
Beatriz Santiago Muñoz 

 

+ INFO SOBRE ‘ORIANA’: Desde su adolescencia, la artista ha revisado el conmovedor entorno creado por la autora francesa y, en los últimos años, se ha dedicado a reinterpretarlo en un rasgo abierto y procesual, en el que mujeres importantes de la comunidad y la vida de Santiago Muñoz son invitadas a habitar un espacio-tiempo indefinido, propuesto y guiado por ella misma. 

En el libro, Monique Wittig subvierte su lengua materna para narrar el levantamiento de una tribu hecha de cuerpos percibidos como femeninos contra la semántica patriarcal y sus implicaciones. La autora es una de las primeras en cuestionar, ya en la década de 1960, la heterosexualidad y los roles de género como algo natural, rechazándolos activamente al proponer la transformación de las relaciones comunales a través del establecimiento de una gramática que desafía los arreglos binarios convencionales. 

A su manera, Beatriz Santiago Muñoz escenifica una suerte de traducción visual del universo creado por Monique Wittig, sobre todo, su predisposición a rasgar e implosionar los cimientos de un lenguaje que no maneja esas vibrantes presencias híbridas y, yendo más allá, eso no es suficiente para traducir el amplio espectro de la experiencia humana.

Fernanda Brenner (Tráfico Visual)

 

Beatriz Santiago Muñoz profundizó en la densidad húmeda de la selva tropical y sus múltiples misterios. Aunque no sabemos con certeza quiénes son sus personajes, cuándo o dónde viven, los seguimos hacia el sur. Es allí, en este lugar sin nombre, donde la artista pone en marcha una subjetividad compartida estableciendo un vínculo entre quienes actúan, quienes colaboran y quienes ven sus películas. La experimentación colectiva que dio origen a Oriana reitera que los grandes cambios estructurales surgen sobre todo de revoluciones epistemológicas y experiencias de convivencia radicales, como vemos en la atrevida propuesta de Wittig, revisada oportunamente por Santiago Muñoz más de 50 años después.