Cuerpos, futuro y tecnología

La sección “Strangers in the Night/Noches Extrañas” nace de la voluntad de reactualizar la experiencia de las “películas de medianoche”. Mantenemos vivo ese recuerdo porque, en la complejidad de nuestra realidad hecha de cables de fibra óptica y microondas, seguimos creyendo en el cine como un espacio de lucha donde las subjetividades pueden liberarse. Un espacio donde poder proyectar un futuro colectivo que demande a la tecnología su verdadera potencia: vulcanizar los límites del cuerpo y develar su verdadero peso. Las películas de medianoche, por primera vez, mostraban aquellos cuerpos que en ese entonces solo podían ser abyectos de representación para convertirlos en sujetos: mujeres, minorías sexuales, cuerpos no blancos, transexuales, intersexuales, cuerpos deformados y discapacitados. (Todos carentes, hasta ese entonces, de la posibilidad de proyectar un futuro).

Por este motivo, para la sección “Strangers in the Night/Noches Extrañas” de este año, queremos celebrar cuerpos y tecnologías con los que imaginar nuevas subjetividades, nuevos afectos y deseos más allá del paradigma binario. Estas son películas que nos recuerdan que la caja negra del cine no es sólo un espacio para la pasividad sino, por sobre todo, un lugar de encuentro e intercambio. Una caja negra desde la cual proyectar y proyectarse.


Cristina Voto

Programadora y Curadora CineMigrante


Mi cuerpo es un tajo en tu imaginación

“La intensidad con que el que los nuevos feminismos han desbordado su campo de acción tradicional, anclado no hace tanto en nociones apriorísticas y duales como masculino y femenino, o género e identidad, nos anima a pensar la radicalidad de una legión de cuerpos en disputa, fugados, en abierta rebelión contra la normalidad que impone el poder terapéutico. “Si la naturaleza es injusta, cámbiala” es el lema que abre The Xenofeminism Manifesto: un texto alucinado, en la órbita del aceleracionismo y de cierto feminismo fascinado por la pragmática de la tecnología y los sueños húmedos de la ciencia-ficción; imaginarios con una gran potencia utópica, de donde podemos tomar herramientas para pensar la alienación como el efecto de un abuso de poder sistémico, que fija la subjetividad a un modo de existencia natural y determinado, mientras esconde formas de gobierno e ideologías orientadas a la producción y la rentabilidad.

Aunque sus reclamos no resultan del todo originales. Ya que resuenan en ellos diversos gestos personales y colectivos que, durante el último siglo y desde otras latitudes, desafiaron la razón biólogica, visibilizando una política mutacional que es, también, una cierta forma de hospitalidad Para explorar nuevas formas de vida exiliadas, con frecuencia denunciadas como patológicas, que desde los márgenes imaginaban la posibilidad de vivir cada cuerpo como una fiesta, como un exceso y una exuberancia, en un ejercicio vehiculado por el deseo y la ética del cuidado. De los códigos secretos de la comunidad afroamerica del Harlem de los años veinte, a los ejercicios de travestismo de la vanguardia neoyorkina, para llegar al voguing de los setenta y la lucha de los colectivos LGTB de la actualidad, en modulaciones no necesariamente cyber pero igualmente disidentes, que hacen de la sexualidad un campo de batalla atravesado por la imaginación política, el afecto y el goce de la diferencia. Hacer de lo ajeno y lo extraño una diferencia puede, así, constituir un común revisable y sometido a examen.”


Alfredo Aracil

Curador Sección Pe(lí)performática ‘Noches Extrañas’



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